Presentación

Al referirnos a las competencias específicas del Instituto Orígenes del Español, es necesario y muy importante tener siempre presente que la impronta cultural y la personalidad histórica del cenobio emilianense radican, ante todo, como los especialistas conocen bien, en la altura, complejidad y riqueza humanísticas de las numerosas traducciones, interpretaciones y glosas que centraron la dedicación de sus monjes en la época medieval. San Millán de la Cogolla representa, por ello, el modelo medieval más cumplido de la filología genuina, aquella que precisa de la colaboración de múltiples y heterogéneos saberes y disciplinas para conseguir la comprensión cabal de los textos estudiados. Una filología profesionalizada, aquella que para satisfacer la finalidad enunciada requería, además del acopio y estudio de las obras humanísticas y espirituales del tiempo, la elaboración de glosarios temáticos e ideológicos, alfabéticos, bilingües, trilingües y la creación y copia de diccionarios enciclopédicos. En el escriptorio de la Cogolla se escribieron durante los siglos X y XI las enciclopedias más ricas de cuantas conocemos en el ámbito hispano y europeo altomedieval. Una filología que por mor del esclarecimiento textual mencionado atesoró, también de modo sobresaliente en relación con las demás lenguas románicas, las primeras manifestaciones gráficas patentes de la lengua española. Una filología, en fin, que en el mester de don Gonzalo de Berceo hizo posible una de las producciones literarias más cultas de toda la Edad Media. En su escriptorio, en suma, se desarrolló ininterrumpidamente en aquella época una notable consagración profesional al cultivo de una filología pionera en Hispania y cuyos frutos se expandieron por todo el Occidente cristiano.

Tras la Declaración del Monasterio de San Millán de la Cogolla como Patrimonio de la Humanidad, la Comunidad de La Rioja tiene la responsabilidad histórica, y el singular privilegio, de continuar esa actividad filológica, rigurosamente excepcional, que se ejerció en dicho cenobio en los siglos medievales.

Para corresponder adecuadamente en el ámbito investigador a este trascendental protagonismo de nuestros antepasados riojanos, nada resulta tan coherente como vincular esa especialidad científica, la de una filología hispánica auténtica, aquella que sólo es hacedera por la interrelación de las más variadas especialidades, a las tareas y responsabilidades propias del Instituto Orígenes del Español. A nadie se le oculta que éste constituye la piedra angular que fundamenta básicamente la simbología emilianense en el mundo de las letras hispánicas.

Director

Dr. Claudio García Turza